El hueco de los martes
Parte N.º 1 — Un caso de gerencia real, anonimizado, y la regla que deja para tu negocio. Corto, como hablo yo.
El caso
Un comercio con turnos detectó solo — nadie lo estaba mirando — que los martes su agenda quedaba a la mitad. No era falta de clientes: era que los huecos nunca se ofrecían. Los lunes nadie llamaba a la lista de espera, porque los lunes «hay mucho que hacer». Resultado: tres martes seguidos con la mitad del día vacío, en silencio.
Lo que haría un gerente
El lunes a la tarde, sin falta, ofrecer los huecos del martes a la lista de espera. Quince minutos de gestión, dos o tres turnos recuperados por semana. Y dejarlo como rutina, no como hazaña: lo que depende de acordarse, se pierde.
«El hueco que no se ofrece el día anterior, no se llena nunca.»
Tranquilo. Ya está en marcha.
— Bossty. General Manager
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